Este año los caballeses no celebrarán las fiestas de San Xoán. Según informó hoy el alcalde, Evencio Ferrero, a los portavoces de los grupos de la corporación, las limitaciones de aforo establecidas por el Estado hacen inviable la celebración de las fiestas patronales, por lo que no queda otra alternativa que cancelar las fiestas, al menos en la forma en la que se celebran habitualmente. La decisión también fue comunicada hoy a la comisión de fiestas por parte de la concejala Maruxa Suárez.

Aunque la Semana Grande de Carballo coincidirá con la última fase del plan de desescalada establecido por el Gobierno Central, las restricciones son aún demasiado importantes. Por ejemplo, en los espectáculos al aire libre no podrán participar más de 800 personas, que tendrán que estar sentadas y manteniendo las distancias de seguridad necesarias. En general en las plazas se establece un aforo de una persona por cada 9 metros cuadrados. Y en los actos en espacios cerrados, como el Pazo da Cultura no se podrán superar los 80 espectadores o un tercio del aforo.

Las limitaciones también afectan al sector de la hostelería, que es uno de los más beneficiados por las fiestas, ya que los locales no podrán superar la mitad de su capacidad, en las terrazas tampoco podrán superar la proporción del 50% entre mesas y superficie, y los bares nocturnos y discotecas podrán tener un aforo máximo de 1/3.

La concejala de Festas agradece el trabajo desinteresado, la implicación y la colaboración de todas las personas que forman parte de la comisión de fiestas. “Polo ben de todos e todas, porque a saúde debe ser o primeiro, este ano, e por primeira vez, polo menos na historia recente, Carballo non poderá celebrar as súas festas. Pero a vida segue e haberá outros San Xoán, e para todos os que veñan agardo seguir contando con vós”, señaló Suárez. No obstante, el Concello intentará programar algún tipo de programación alternativa.